Los bancos examinan de cerca las stablecoins mientras la oferta supera los 300.000 millones de dólares
La oferta de stablecoins ha crecido desde 27.000 millones de dólares a finales de 2020 hasta más de 300.000 millones, con una cuota creciente de actividad que va más allá de las mesas de trading.
Las stablecoins pasaron la mayor parte de su primera década como una herramienta nativa del cripto: saldos aparcados en los exchanges entre operaciones, listos para ser redesplegados. Ese papel se está ampliando, y los bancos están tomando nota.
La oferta total de stablecoins ha subido desde unos 27.000 millones de dólares a finales de 2020 hasta más de 300.000 millones hoy, según un análisis del sector de BeInCrypto.
Crecimiento lejos del libro de órdenes
Una porción creciente de esa expansión ocurre fuera de los libros de órdenes de los exchanges, señala el análisis, apuntando a casos de uso de pagos y transferencias en lugar de colateral de trading. Solo los flujos transfronterizos hacia Estados Unidos se cifran en casi 127.000 millones de dólares, una cifra que ayuda a explicar por qué las instituciones financieras reguladas prestan cada vez más atención a los tokens denominados en dólares.
- La oferta se ha multiplicado aproximadamente por once desde finales de 2020
- El crecimiento está cada vez más impulsado por pagos y transferencias transfronterizas
- El cambio acerca las stablecoins a la banca convencional
El artículo enmarca la tendencia como relevante para los usuarios comunes, no solo para los traders, porque la infraestructura que se está construyendo en torno a las stablecoins podría moldear cómo se mueve el dinero entre fronteras. Si los bancos acabarán emitiendo, custodiando o simplemente conectándose a estos tokens sigue siendo una pregunta abierta, y el sector aún enfrenta cuestiones sin resolver sobre reservas, reembolso y supervisión.